TEMPLO Y CONVENTO DE LA MERCED: LEGADO MONÁSTICO
Este conjunto monástico de estilo neoclásico albergó a los mercedarios desde 1635 hasta la desamortización de 1835. Su iglesia presenta una planta rectangular con una nave central de proporciones notables y capillas laterales, destacando por su amplio crucero que se abre hacia un espacioso sagrario en el brazo izquierdo.
El presbiterio elevado conserva pinturas al fresco que, al igual que las ubicadas en la parte superior de los brazos del crucero, representan escenas relativas a la Orden de los Mercedarios y sus fundadores. La cúpula, recubierta con tejas vidriadas en azul y blanco, y el gran escudo de la fachada en excelente estado de conservación, constituyen elementos distintivos del conjunto.
CONVENTO DE SAN FRANCISCO: REFERENTE URBANO
Fundado en 1751 como hospicio y convento de franciscanos observantes, esta iglesia comparte el estilo neoclásico y la disposición análoga al Templo de la Merced, aunque de menores dimensiones y construcción posterior. Edificado sobre una colina, su esbelta torre campanario se erige como hito de referencia que domina visualmente la zona occidental del caserío utielano.